Asistente en la llamada
Un participante identificado entra en Zoom, Meet o Teams, anuncia la grabación y captura desde dentro.
Owl entra en la reunión por donde tú decidas, separa las voces, detecta el idioma de cada intervención y devuelve un acta comprobable. Esto es todo lo que pasa, por orden.
La mayoría de herramientas de este mercado solo tienen una: meter un participante en tu videollamada. Owl tiene cuatro, y todas acaban en el mismo sitio.
Un participante identificado entra en Zoom, Meet o Teams, anuncia la grabación y captura desde dentro.
Captura pantalla, audio del sistema y micrófono en tu equipo, sin entrar en la videollamada. En la sala no aparece nadie más.
Graba con el micrófono del equipo una reunión sin videollamada y separa a los presentes por huella de voz.
Audio o vídeo ya grabado: se transcribe, se separa por hablante y se resume igual.
| Asistente en la llamada | Grabador de escritorio | Sala presencial | Subir un fichero | |
|---|---|---|---|---|
| Aparece alguien nuevo en la sala | Sí, identificado | No | No | No |
| Necesita permiso del anfitrión | Sí | No | No | No |
| Graba vídeo | Sí | Sí (pantalla) | No | Si lo trae |
| Sirve para Zoom, Meet y Teams | Sí | Sí | — | Sí |
| Sirve para otras plataformas | No | Sí, cualquiera | — | Sí |
| Sirve sin videollamada | No | Sí (altavoz) | Sí | Sí |
| Nombres reales de los asistentes | Del calendario y de la sala | Del calendario | Los pones una vez | Los pones una vez |
| Entra en las horas del plan | Sí | Sí | Sí | Sí |
Los cuatro avisan. En todos los modos Owl anuncia la grabación y deja constancia de que se anunció. No hay un modo silencioso, ni se puede configurar uno. Está en la página de seguridad, con el detalle por país.
Owl no depende de que la plataforma de vídeo le cuente quién tiene el micro abierto. Lo deduce del audio, que es lo único que siempre está.
En el grabador de escritorio tu micrófono es una pista y el audio del sistema es otra. Eso separa lo que dices tú de lo que dicen los demás con total seguridad, sin ningún modelo de por medio. Es la parte que nunca se equivoca.
Dentro de cada pista, Owl agrupa las intervenciones que suenan a la misma persona. Así distingue a los tres que están al otro lado, o a los cinco que están sentados en tu sala de reuniones con un solo micrófono.
Si Owl tiene el calendario, o el asistente estuvo en la sala, las etiquetas se sustituyen solas por los nombres reales. Si no, nombras a «Hablante 2» una vez: en las siguientes reuniones ya lo reconoce.
Si dos voces se solapan o se parecen mucho, Owl marca la intervención como dudosa en vez de adivinar. En el resumen esas líneas no sostienen acuerdos: el acta solo afirma lo que puede probar.
La huella de voz es un dato biométrico y por eso es opcional: se activa por organización, se cifra, no se comparte entre clientes y se borra con la cuenta. Sin ella, Owl sigue separando por origen del sonido. Cómo lo tratamos.
Owl no te pregunta en qué idioma va a ser la reunión. Analiza el audio por ventanas y marca el idioma de cada intervención, así que una llamada con un comercial español, un cliente portugués y un técnico inglés sale bien sin tocar nada.
Owl no deja «un resumen». Deja un expediente de la reunión, y cada afirmación enlaza al minuto que la sostiene.
Vídeo y audio, cifrados. Se comparte con enlace de un solo uso y con caducidad, o se descarga en formatos abiertos.
Con marca de tiempo, etiqueta de hablante y etiqueta de idioma en cada intervención. Buscable, editable y exportable.
Contexto, decisiones, objeciones y próximos pasos, con plantillas distintas para una llamada comercial, una entrevista o un comité.
Con responsable y fecha, sacadas de lo que la gente se comprometió a hacer. Van a tu gestor de tareas o al CRM.
Cuánto habló, en qué idioma, qué preguntó y a qué se comprometió. Útil en entrevistas y en comités.
A tu CRM, a Slack, a Notion o a donde quieras por webhook y API. El equipo no tiene que abrir Owl para usar lo que hace Owl.
Owl lee tu agenda para saber qué reunión toca, a quién tiene delante y qué plantilla de resumen aplicar. Y deja el resultado donde tu equipo ya trabaja.
Título, asistentes, empresa y oportunidad asociada. Con eso elige la plantilla de resumen y pone los nombres reales en la transcripción.
Resumen, objeciones, competidores mencionados, próximos pasos y fecha de seguimiento en la oportunidad correcta. Sin copiar y pegar.
Webhook al terminar cada reunión con el JSON completo, y API para pedir grabación, transcripción o resumen. Los planes Corporativo y Soberano incluyen conectores a medida.
Depende de dónde corra el motor, y lo decimos con números medidos, no redondeados hacia arriba. En un servidor con GPU el proceso va por encima del tiempo real: una reunión de una hora está lista en unos minutos. Solo con CPU, que es lo que tendrás en el plan Soberano si no pones tarjeta gráfica, el motor va a unas 1,6 veces el tiempo real: esa misma hora tarda unos cuarenta minutos. Mientras tanto ves el progreso real en el área de cliente y puedes cerrar la pestaña, porque el trabajo sigue en el servidor. La transcripción en vivo durante la llamada sí es inmediata.
Sí, y las ediciones quedan registradas con quién las hizo y cuándo. Si corriges el nombre de un hablante, Owl lo aprende para las siguientes reuniones de esa persona.
No se corta nada a mitad de una reunión. Se avisa al llegar al 80 % y al 100 %, y las horas de más se facturan al precio de tu plan hasta que decidas subir de escalón. Nunca hay un mes con reuniones sin grabar por haber pasado del límite.
Sí: subes el fichero de audio o vídeo y se procesa igual, con hablantes, idiomas y resumen. Para pasar un histórico entero existe el servicio de Migración de histórico.
Para consultar reuniones, resúmenes y tareas, sí: el área de cliente funciona en móvil. Para grabar una reunión presencial desde el móvil está previsto, pero hoy la grabación presencial se hace desde el ordenador.
Treinta minutos, con el modo que quieras y con tus idiomas. Si no te convence, se borra delante de ti.